
«TODOS
ORAMOS
POR TODOS»
Es el lema de la Jornada Mundial de oración por las vocaciones y la Jornada de vocaciones nativas, que se celebra este año el 26 de abril, domingo «del Buen Pastor» y cuarto de Pascua.
“Todos oramos por todos”, conscientes de que todos estamos invitados a dejarnos sorprender por el Espíritu, acogiendo en nuestra vida lo que Él quiere para cada uno de nosotros. Recordamos que la fe está echando raíces en los territorios de misión. Esas vocaciones locales son el grado de la madurez de estas Iglesias jóvenes. Al celebrar a Cristo, el Buen Pastor pedimos que en nuestra Iglesia no falten vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, y que estas también surjan abundantes en los países de misión y no les falten los medios necesarios para desarrollarse.
“TODOS...”. Todos y cada uno hemos recibido una llamada personal del Señor. Distinguirla, acogerla y seguirla es la tarea más importante de nuestra vida. Especialmente los jóvenes necesitan descubrir el camino de su entrega a Dios y a los demás, o lo que es lo mismo, el camino de su felicidad.
“... ORAMOS...”. En un ambiente que no entiende la vocación, y menos aún la vocación como llamada, se hace más urgente rezar por todas las vocaciones: al matrimonio, a la consagración, al sacerdocio, a la misión ad gentes.
“... POR TODOS”. En este día “rezamos en todo el mundo” por las vocaciones y rezamos también por “las vocaciones en todo el mundo”.