
El Señor ha estado
grande con nosotros
Este domingo es un día muy especial para nuestra parroquia, por dos motivos.
1.– Vamos a bendecir nuestro nuevo retablo, un proyecto que ha sido posible gracias a la generosidad de muchas personas. En la oración de bendición vamos a pedir: “Derrama, Señor, tu gracia sobre esta obra. Haz que quienes levanten sus ojos hacia ella para orar, sientan la belleza de tu amor. Que este retablo sea un signo visible de tu gloria, un estímulo para nuestra devoción y un medio para acercarnos más a ti“.

2.– Un adulto recibirá los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo, Eucaristía (su primera comunión) y Confirmación. Y, se sumaron otros 7 adultos para recibir el sacramento de la Confirmación. Durante un tiempo se han ido preparando para este momento.
Como decía el papa Benedicto XVI: “Ninguna persona empieza a creer por una idea; creemos porque nos encontramos con un acontecimiento o una persona que nos cambia la vida. Si empezamos a creer, incluso en medio de muchas dudas, es porque en algún momento de nuestras vidas, ese Jesucristo pasó de ser un tipo más de la historia a ser alguien que nos cambia la vida. Empezamos a creer porque descubrimos o intuimos que ese Jesucristo nos ama y ese Dios, al que él llamaba abba (papá), también nos ama. Y entonces, uno dice “me voy a fiar” y “creo”.
Hoy, la Iglesia pide a este grupo de adultos que digan desde el fondo de su corazón a ese Dios: “Señor, yo quiero seguirte, porque tu palabra me cambia la vida”. Una petición que podemos hacer nuestra todos los miembros de nuestra comunidad parroquial del Espíritu Santo ya que Jesucristo y ese Dios nos tienen que cambiar la vida, porque siempre nos hablan de amo.