
Domingo de la Palabra de Dios
"La
palabra de Cristo habite en vosotros" (Col 3,16)
Este domingo coincidiendo con el III Domingo del Tiempo Ordinario, Iglesia universal celebra el Domingo de la Palabra de Dios. Se nos quiere recordar una verdad esencial: nuestra fe no se funda en un libro mudo, sino en una Palabra viva que desea hacerse signo concreto y tangible en medio de nuestras comunidades.
Este año, la jornada se ilumina bajo un lema paulino de gran fuerza: «La palabra de Cristo habite en vosotros» (Col 3,16). Lo que el Apóstol nos transmite aquí no es una simple sugerencia moral o un consejo piadoso; nos está indicando una "forma nueva de existencia". Pablo no pide que la Palabra sea solo escuchada o leída: el quiere que "habite" en nosotros. Que no sea una visita ocasional, sino que tome "residencia estable" en nuestra vida cotidiana.
¿Qué significa que la Palabra resida en nosotros? Significa dejar que ella plasme nuestros pensamientos y oriente nuestros deseos. En la vida de nuestras parroquias, la Palabra debe ser el criterio seguro que unifica. Cuando la Palabra habita en el discípulo, el testimonio se vuelve creíble, porque ya no hablamos nosotros, sino que es la lógica de Cristo la que se transparenta en nuestras obras.
En este domingo, se nos invita a quitar el polvo a nuestras Biblias, no solo para leer un versículo, sino para abrir la puerta de nuestra casa interior y decirle al Señor: "Quedarte, habita aquel" Que la fecundidad de nuestra vida comunitaria nazca de esta permanencia.



